Sinnerpit había estado deseando conseguir un sabor de la gran polla de Melad durante algún tiempo. Es un hecho cuando por fin consiguen verse. Y se puede decir que sabe cómo disfrutar de ella. Puedes ver el culto a la polla en sus ojos. Una sonrisa así mientras chupa es un placer. Y como premio después de un buen polvo, ¡una corrida facial que pasará a la historia!!!